Calle de Gil Imon o el castizo origen del término “gilipollas”
Hoy hablaremos de una calle. No sólo nos fijaremos en su ubicación, que también, sino en la repercusión que tuvo la composición de las palabras que la componen. Nos referimos a la calle de Gil Imón que hace travesaño entre el Paseo Imperial y la Ronda de Segovia.Gil Imón de la Mota fue fiscal del Consejo de la Hacienda en tiempos de Felipe III. Por entonces eran muy habituales los bailes a los que acudía la alta sociedad, en concreto las mozas casaderas en busca de un joven apuesto que las desposara. A las muchachas de entonces se las conocía como “pollas”, apelativo que recoge el Diccionario de la RAE.
Don Gil tenía tres hijas en edad de merecer. Las chicas no eran muy agraciadas que se diga y además tampoco destacaban por ser resueltas, más bien todo lo contrario, siendo incluso algo tontuelas. Pero el regidor las llevaba a todos los actos públicos a los que acudía. Tanto, que se hizo famosa la pregunta: “¿Ha llegado ya D. Gil?” A lo que se respondía: “Sí, ha llegado con sus pollas”.
Las jóvenes esperaban que algún día algún apuesto caballero se les acercara, pero eso nunca ocurría. La insistencia de esta costumbre dio lugar a la asociación mental de D. Gil y sus pollas con el significado de tonto. Y así surgió esta palabra: gilipollas. Por eso podemos decir que tiene su origen en el Madrid más castizo y que desde aquí se exportó hasta llegar a incluirse en la DRAE.
Nuestro agradecimiento a Catalina J. por facilitarnos la información.
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¡Qué casualidad! Levaba yo 45 años detrás de averigüar la procedencia de ésta palabra tan poco elegante hoy día pero tan vugar y frecuente en toda España ya. El otro día un amigo puso un post en su blog porque le había llegado ésta noticia y hoy me la encuentro aquí, después de estar tanto tiempo esperando saber algo de ella ahora la encontraré cada día, jeje.
Un saludo.-
[...] Calle de Gil Imon o el castizo origen del término “gilipollas” http://www.historiademadrid.com/calle-de-gil-imon-o-el-castizo-orig… por francisco hace 3 segundos [...]
En galicia se sigue llamando a las chicas jovencitas pollitas.
Sabe alguien porqué entonces se relaciona al miembro viril con la palabra Polla?, o desde cuando?
Camilo José Cela, en su “Diccionario secreto”, afirma que la voz “gilipollas” proviene “de gilí y polla, pija; la s de la voz que se estudia -y de sus análogas- no señala plural sino que, a mi juicio, es terminación vulgar que, sin intención de hacerle perder el singular, se cuelga a determinadas palabras en el lenguaje hablado: ‘bocazas’, en Acad. ‘bocaza’ o el que habla más de lo que aconseja la discreción, etc.; es popularismo madrileño, extendido al ámbito de toda o casi toda España y su empleo en femenino y aplicado a la mujer -aunque también lo he oído- queda no poco forzado.”
“Gil es nombre que se aplica, con frecuencia, a los rústicos del teatro español primitivo; tiene matiz cómico y su carácter proverbial ya fue señalado por Covarrubias, Tesoro de la lengua (Riquer, p. 639b): ‘este nombre en lengua castellana es muy apropiado a los çagales y pastores en la poesía’; Sbarbi, Diccionario de refranes, I, p. 415, recoge ‘nunca falta un gil que me persiga’ y glosa: ‘Siempre hay modo de encontrar a quien echar la culpa de aquello que se ha hecho mal’; Covarrubias (Riquer, p. 493b) ya había registrado ‘Y ordinariamente le usurpan [el nombre Gil] en las poesías pastoriles, y quedó en proverbio lo que el otro dixo: Que nunca falta un Gil que nos persiga’; Cejador, Santos Gil, Gilí y Gilando [Gilete y Gilito], en Pasavolantes, ps. 245 y ss.: ‘No sé -me dijo un erudito- por qué en autos y comedias a cada triquitraque sale un Gil, pues entre los rústicos de carne y hueso hay más Pedros y Juanes que Giles. Es tratarles de tontos. Gil y Gilí es panoli, bobo, y lo es igualmente San Gilí…”
Sub voce “gilí”, dice que viene “de Gil, gil, en cruce con el gitanismo jilí, infeliz, inocente; en el Norte de España suele decirse gili… La historia de su etimología es no poco farragosa: Adolfo de Castro, Estudios prácticos de buen decir, p. 316 – ‘gilí se aplica al que solamente está siempre en alegría’-, la identifica, sin excesivo rigor, con el hebreo meghid, del verbo ghil, regocijarse, y apunta que quizá de aquí puedan proceder el gaillard francés y el gay castellano, lo que no es probable; Montoto, Un paquete de cartas.., en la explicación de los modismos contenidos en la carta XVI, p. 234: ‘Ser un gilí. Dícese en Andalucía de la persona que tiene más de bobo que de avisado; que todo lo toma a risa, más por estupidez que por advertencia de lo risible de la vida’; en la etimología, sigue la huella del anterior; Eguilaz, Glosario de las palabras españolas de origen oriental, p. 113, la trae del árabe cháhil, chígil, gíhil, ‘modorro o bouo’ según fray Pedro de Alcalá, Arte para ligeramente saber la lengua árabe, 313, 2; Spitzer, Revista de Filología Española, IX, p. 179, n. 2, la supone derivada de la voz de argot barcelonés, gil; Wagner, Notes sur l’argot barcelonais, p. 63, recusa este origen y propone el gitanismo šil: ‘frais, non initié, benêt, peureux’; en Palabras gitano-españolas, p. 168, insiste en lo mismo, y en n. 1, rechaza la etimología árabe propuesta por Eguilaz y seguida por Steiger, Contribución a la fonética del hispano-árabe, p. 332…”.
Volviendo al “gilipollas”, el ilustre D. Camilo termina diciendo: “…Carlos Clavería, Estudio sobre los gitanismos del español, p. 253, lo da como majadero, impotente, y lo supone ‘formado por analogía con compuestos del tipo de alicaído y soplamocos’, afirmación que no suscribo ya que gilipollas, según pienso, no significa ‘ser de polla tonta’ o ‘tener tonta la polla’, lo que podría presuponer impotencia, sino, en forma más inmediata, quiere decir ‘tonto de la polla’; Beinhauer, El español coloquial, ps. 44-45 lo define, a sugerencia de Sobejano, como ‘idiota que se comporta como un cobarde y un tonto’ y da polla como ‘jovencita inexperta’, lo que es cierto, sí, pero no en este caso, en el que me permito diferir de Beinhauer; polla, como segundo término del compuesto que nos ocupa, significa pija, según dejé dicho, y gilipollas, literalmente entendido, vale por ‘tonto de la pija’, en formación paralela a ‘tonto de los cojones’, véase Diccionario secreto, I, o ‘tonto del culo’…”
El Gil Imón al que alude la anécdota es Baltasar Gilimón de la Mota († 5-IX-1629), insigne hombre de Estado, caballero del hábito de Santiago, fiscal del Consejo Supremo de Castilla y Presidente del de Hacienda bajo los reinados de Felipe III y Felipe IV. La leyenda que lo hace alcalde de la Villa y Corte y contemporáneo de aquel Madrid romántico que cantara la Doña Mariquita de la copla carece de todo fundamento histórico. Es un ejemplo, más o menos ingenioso, de etimología popular. Ma, se non è vero, è ben trovato.
Hola Quídam. Un comentario muy documentado. Muchas gracias. De todos modos, no tenemos certeza de cual puede ser el origen autérntico, ya que ambos son perfectamente posibles. Si te parece, vamos a dejar públicos ambos orígenes, para disfrute de los lectores y que así pueda cada uno sacar su conclusión. Gracias.
[...] as Gil Imón, mayor of Madrid, and provided with three daughters, pollas. Resurrected yet again here and refuted in comments by Quídam, the author hits back with the (soon-to-be?) classic R&B [...]