Ya en 1567 se pedía la creación de un templo importante para la ciudad, argumentando que “por el bien universal de la villa y su tierra, importa y tiene gran necesidad que se haga en ella una iglesia catedral y cabeza de Obispado”. Será en 1993 cuando finalicen las obras y se consagre el templo. Veamos la historia de tan largas obras.
Como decíamos, en la época de Felipe II la ciudad ya requería de un templo a la altura de las circustancias argumentando en 1567 que “por el bien universal de la villa y su tierra, importa y tiene gran necesidad que se haga en ella una iglesia catedral y cabeza de Obispado”. No será hasta 1883 cuando se empiecen a construir los cimientos de lo que luego sería la actual Catedral. El proyecto inicial le fue asignado al Marqués de Cubas, quien sólo pudo hacer la Cripta, de estilo
neogótico-bizantino, antes de que las obras se paralizasen. El proyecto se reanuda en 1944 de la mano de Fernando Chueca Goitia quien apenas modificó el proyecto original. Desde entonces hasta su bendición en 1993 por Juan Pablo II, el proyecto ha estado en continuas paradas y reanudaciones.La fachada principal presenta órdenes superpuestos entre dos torres. La planta de la Catedral es de cruz latina, con una
nave central y dos laterales, crucero de tres naves, girola redondeada en la cabecera y cinco capillas laterales.La cúpula, descansando sobre un tambor octogonal y construida de una sola pieza, está rematada por un chapitel y rodeada por estatuas de los doce apóstoles.Ya en el interior, podemos apreciar el maravilloso retablo de Berruguete, en el altar central.
En el altar lateral dedicado a la Virgen de la Almudena, se encuentra el retablo de Juan de Borgoña (Siglos XV-XVI). Destaca también el “Cristo de la buena muerte” de Juan de Mesa, la sillería de nogal y las figuras del Siglo XVII-VXIII de San Isidro y Santa María de la Cabeza (patronos de Madrid). Junto a ellas, se encuentra el arca funeraria de San Isidro, donado por Alfonso VIII en el Siglo XIII a la Parroquia de San Andrés. Este arca contuvo los restos del santo, hasta que fueron trasladados a la Colegiata de San Isidro, en donde permanencen en la actualidad.El arca de San Isidro es de madera policromada y fue desechada por la iglesia terrenal cuando recibieron otra de plata. El deseo de ostentar riqueza siempre ha caracterizado a la iglesia (terrenal, repito).
Este arca debería conservarse en la Capilla del Obispo, ya que esta fue construida con la finalidad de darle a los restos de Isidro Labrador (aún no era Santo), un alojamiento mas acorde con su dignidad.
Con la misma simpleza con que el cuerpo de San Isidro fue llevado a la Colegiata, podría tambien ser trasladado a la Capilla del Obispo, para retornar a su verdadera arca. El arca actual en la Colegiata, es una reproducción pues la original desapareció en tiempos de la República, cuando tantas iglesias y obras de arte fueron pasto de las llamas, fruto del odio a la iglesia terrenal.
El que el arca de madera se conserve en la catedral, no tiene sentido. Pasa desapercibida. No se le da la importancia que tiene.
Por cierto, el retraso en la construcción de nuestra catedral es debido a que entonces, la diocesis de Madrid dependía de Toledo, y Toledo no quiso desprenderse de los ingresos que le producía los diezmos y primicias de Madrid.