Es la construcción más antigua que ha llegado hasta nuestros días, junto con la muralla árabe. Veamos este interesante ejemplo de románico mudejar que fue declarado monumento nacional a principios del Siglo XX. Estamos ante la iglesia más antigua de Madrid.
La torre (Siglo XIII) se muestra como un interesante ejemplo de románico mudéjar. Es apenas visible desde el exterior, ya que la casa parroquial obstruye su visión. Es por ello por lo que no puede apreciarse el primer nivel de arquería mudéjar. La torre está construida a base de ladrillo cocido.
La decoración consiste en una arquería superpuesta de variados dibujos en cada cara, habiendo un total de doce arcos (tres por cada lado). Cada arco descansa sobre una fina columna de mármol blanco. El nivel inferior hasta el campanario, corresponde al siglo XIII. El campanario fue reformado hacia principios de siglo XVII en un estilo toscano. La cubierta superior de pizarra se añadió a principios del Siglo XX. Del interior destaca la bóveda gótica de la capilla mayor y el maravilloso artesonado de madera de la nave central.