Junto con la Iglesia de San Nicolás, se trata de una de las más antiguas de la ciudad. Es sin duda uno de los más bellos ejemplos de la arquitectura mudéjar. Estudiemos algo más sobre su historia, su arquitectura y sus curiosidades. Se encuentra en la Costanilla de San Pedro, esquina a la Calle del Nuncio nº 14.
Ya hay mención a ella en el Fuero de 1202. Se cree que antes de ser iglesia pudo ser mezquita, por lo que la torre
campanario sería un alminar modificado. Su primitiva ubicación era delante de la Puerta Cerrada (actual Plaza de Puerta Cerrada), con una difícil accesibilidad por ser una zona muy transitada de gente. Por ello se pensaba en trasladarla a una zona más cómoda. Se cree que un derrumbe o incendio fue lo que desencadenó su traslado. Será en 1348, cuando Alfonso XI ordena su reedificación en la actual ubicación, en agradecimiento por las victorias en Algeciras y Madrid (1345). Fue llamada como de San Pedro el Real, hasta que en 1891 se le cede ese título a la Iglesia de la Paloma. Desde ese momento, será conocida como la de San Pedro el Viejo.